«Sois todos una generación perdida» dijo Gertrude Steine a su amigo Ernest Hemingway, quien popularizaría dicha expresión en varias de sus obras. Con este nombre serían conocidos un grupo de escritores estadounidenses que vivieron en Europa, principalmente en París, entre aquellos años posteriores a la Gran Guerra y los oscuros días de la Gran Depresión del 29.
Veremos obras cargadas de pesimismo y desconcierto ante las calamidades de la vida, fuertes críticas a la crueldad y la inutilidad de la guerra, pero también la alegría del charleston y el jazz y el esplendor de los años 20; justo antes de que la crisis económica acabase con todo. Destacan autores como John Dos Passos, William Faulkner, John Steinbeck, Francis Scott Fitzgerald y por supuesto, Ernest Hemingway.
Es esta una breve compilación de las obras cumbre de estos autores, recordando con nostalgia una época de contrastes, una época que para muchos es sinónimo de la mejor versión de París y New York, de la euforia absoluta y la decadencia total.
14. LUZ DE AGOSTO, William Faulkner, 1932.

En Luz de agosto aparecen retratados algunos de los personajes más memorables de Faulkner: la cándida e intrépida Lena Grove en busca del padre de su hijo; el reverendo Gal Hightower -atormentado por constante visiones de soldados de caballería confederados- y Joe Christmas, un misterioso vagabundo consumido por los orígenes raciales de sus antepasados. Faulkner, además de haber sido el innovador de una forma de narrar que ha influido poderosamente en las generaciones que le han continuado, fue el cronista de los más notables hechos, costumbres y personajes de su tierra. Luz de agosto es una de las obras más representativas de un hombre que, trabajando sobre la historia y haciendo campear la imaginación, logró convertirse en uno de los escritores más importantes de este siglo.
13. DE RATONES Y HOMBRES, John Steinbeck, 1937.

La historia de Lennie y George, dos braceros al borde de la indigencia, es una denuncia implacable de las condiciones de vida en el campo californiano, pero es también un conmovedor canto a la amistad y sobre todo una novela intensa, con unos diálogos ejemplares y perfectamente construida, de la que nigún lector podrá olvidar nunca el desenlace.
12. HERMOSOS Y MALDITOS, Francis Scott Fitzgerald, 1922.

Hermosos y malditos narra la historia de una pareja de recién casados, Anthony Patch, de Nueva York, y Gloria Gilbert, de Kansas City, quienes viven una vida lujos excesivos y banalidades, malgastando una fortuna que legalmente no les pertenece.
Fitzgerald retrató como nadie el esplendor y la caída de una sociedad hedonista, libertina, envuelta en un sueño de riqueza e intensidad. Gente bella y millonaria, que se deshace en la magnífica decadencia de los felices años veinte en Norteamérica.
11. FIESTA, Ernest Hemingway, 1926.

Un grupo de americanos e ingleses afincados en París. Personajes desgarrados, erráticos y descritos con tal veracidad que acabarán dando nombre a esa Generación Perdida, terminada la Primera Guerra Mundial. Sus andanzas desde la Rive Gauche a los Sanfermines, narradas con pulso tenso, en una atmósfera desesperadamente vital, y amenazante.
10. ¡ABSALON, ABSALON!, William Faulkner, 1936.

Faulkner transita los caminos más complejos con maestría técnica y un avasallador talento narrativo, capaz de generar un universo en torno al pequeño y apócrifo condado de Yoknapatawpha, trasunto de su Mississippi natal, a través de la combinación de un profundo desarrollo de los personajes y de un innovador repertorio de recursos expresivos que alcanza su cima en «¡Absalón, Absalón!» Hoy nadie pone en duda que esta es una obra maestra y una novela clave en la literatura universal. Un texto ambiguo en que el lector, siguiendo las voces de distintos personajes, se adentra en el difuso tiempo del recuerdo, y cuyo relato entretejido sirve para exponer la esquiva y elusiva naturaleza de la verdad, siempre a la sombra de una esclavitud a la que el mismo Faulkner se refirió como la «maldición» del Sur de los Estados Unidos.
9. A ESTE LADO DEL PARAÍSO, Francis Scott Fitzgerald, 1920.

El libro cuenta y analiza la moral de Amory Blaine, un alumno rico y apuesto estudiante de la Universidad de Princeton que ocupa la mayor parte de su tiempo escribiendo. Sus vivencias están rodeadas de romanticismo, tan ansiado en América tras los sufrimientos de la pasada era bélica pero que sólo le conducirán a una profunda desilusión. En sus últimas novelas, Fitzgerald tiende a desarrollar los temas del amor pervertido por la avaricia y la búsqueda de prestigio.
8. ADIÓS A LAS ARMAS, Ernest Hemingway, 1929.

Narra una historia de amor entre el soldado joven e idealista llamado Frederick Henry con la enfermera Catherine Barkley en la Italia de la Primera Guerra Mundial. La novela es en su mayor parte autobiográfica. Ernest Hemingway realmente fue conductor de ambulancias voluntario en el ejército italiano, fue herido en las piernas y conoció a una enfermera con la que vivió una historia similar de amor. Esto le permitió usar sus recuerdos para crear un relato bélico crudo y realista.
7. MANHATTAN TRANSFER, John Dos Passos, 1925.

El título se refiere a una estación, la de transferencia a Manhattan, y es la metáfora que impregna el libro, que describe episodios de la vida de una serie de personas a lo largo de unos treinta años. Como en las mismas estaciones, hay gente que aparece en un breve capítulo y luego no se vuelve a ver; sin embargo, la mayoría de las personas acaban relacionándose, de una forma u otra: se casan, se divorcian, están en el mismo sitio a la vez.
El vínculo común es la ciudad de Nueva York, el centro de las cosas, donde mucha gente va a triunfar, y en algunos casos lo consigue, pero en muchos sólo consigue acabar en el fondo del río Hudson. Es un libro más bien pesimista; no se mete demasiado en las motivaciones de la gente, ni bucea en su psicología. A veces muestra el tren de pensamientos de algún personaje, pero nunca crea tensión, simplemente relata, como si se tratara de un periodista. Precisamente es un periodista, Jimmy Herf, uno de los personajes principales del libro, sobre todo a través de su contacto con Ellen Thatcher, con cuyo nacimiento comienza.
6. EL RUIDO Y LA FURIA, William Faulkner, 1929.

Por primera vez, William Faulkner introduce el monólogo interior y revela los diferentes puntos de vista de sus personajes: Benjy, deficiente mental, castrado por sus propios parientes; Quentin, poseído por un amor incestuoso e incapaz de controlar los celos, y Jason, monstruo de maldad y sadismo. La obra maestra de Faulkner relata la degeneración progresiva de la familia Compson, sus secretos y las relaciones de amor y odio que la sostienen y la destruyen.
El libro se cierra con un apéndice que descubrirá al lector los entresijos de esta saga familiar de Jefferson, Mississippi, conectándola con otros personajes de Yoknapatawpha, territorio creado por Faulkner como marco de muchas de sus novelas.
5. EL VIEJO Y EL MAR, Ernest Hemingway,

Con un lenguaje de gran fuerza y sencillez, El viejo y el mar narra la historia de un viejo pescador cubano a quien la suerte parece haber abandonado, y del desafío mayúsculo al que se enfrenta: la batalla despiadada y sin tregua con un pez gigantesco en las aguas del golfo. Escrito en 1952, por encargo de la revista Life, este relato lo confirmó como uno de los escritores más significativos del siglo XX, obteniendo el Premio Pulitzer en 1953 y allanando su carrera hacia el Nobel de Literatura, que recibió en 1954.
«Su mejor obra. El tiempo demostrará que es la mejor que cualquiera de nosotros haya escrito, y con eso me refiero a sus coetáneos y a los míos.» William Faulkner.
4. U.S.A. TRILOGY, John Dos Passos.
La obra principal de Dos Passos comprende las novelas El paralelo 42 (1930), 1919 (1932) y El gran dinero (1936). Los tres libros se publicaron la primera vez juntos en un solo volumen titulado U.S.A por Harcourt Brace en enero de 1938.

- En Paralelo 42 asistimos al amanecer del siglo XX en las vidas de cinco personajes inteligentemente entrelazadas. Mac, Janey, Eleanor, Ward y Charley se verán atrapados en el ojo de una «tormenta» inesperada, como aquellas que desde el paralelo 42 y las Rocosas recorren todo el país hasta las costas atlánticas.
- En 1919 el estallido de la Primera Guerra Mundial y la participación de Estados Unidos cobran protagonismo, conservando parte de los personajes que pululaban por Paralelo 42, con el mismo vigor narrativo y la voz histórica de Woodrow Wilson, Theodore Roosevelt o el Soldado Desconocido, el autor nos muestra cómo la avaricia de la sociedad estadounidense de los felices años 20 no se detiene ante nada.
- El gran dinero presenta una América que vive el boom industrial de la posguerra: la bolsa de valores emerge, Lindbergh realiza su vuelo alrededor del mundo, Henry Ford abre su fábrica de coches… De Nueva York a Hollywood, entre aventuras amorosas y pactos de negocios, el país se acerca sin frenos a la Gran Depresión de 1929.
3. LAS UVAS DE LA IRA, John Steinbeck, 1939.

Distinguida con el Premio Pulitzer en 1940, » Las uvas de la ira » describe el drama de la emigración de los componentes de la familia Joad, que, obligados por el polvo y la sequía, se ven obligados a abandonar sus tierras, junto con otros miles de personas de Oklahoma y Texas, rumbo a la » tierra prometida » de California. Allí, sin embargo, las expectativas de este ejército de desposeídos no se verán cumplidas.
Steinbeck escribió la novela como denuncia al sentirse “entristecido e indignado” por las condiciones de las víctimas de la Gran Depresión y, más concretamente, de los refugiados por el Dust Bowl (terrible sequía que afectó gran parte de los Estados Unidos entre 1932 y 1939), afirmando: «Quiero colocarles la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto».
2. MIENTRAS AGONIZO, William Faulkner, 1930

Es la historia de la muerte de Addie Bundren, la mujer de un humilde granjero de Misisipi, y la búsqueda de la familia, noble o egoísta, que quiere honrar su deseo de ser enterrada con «su gente» en el pueblo New Hope de Jefferson. En el viaje, el niño favorito de Addie, Jewel, salva el cuerpo de su madre de una inundación y de las llamas. Además, se van revelando los pensamientos de cada uno de los Bundrens. Darl, el segundo mayor, demuestra dotes para averiguar el futuro e intenta terminar con el viaje familiar. Tal y como ocurre en muchos trabajos de Faulkner, la historia está ambientada en Yoknapatawpha County, Misisipi, un condado imaginario que recuerda a Lafayette Country en el que el autor vivió. El libro está narrado mediante la técnica del flujo de conciencia con 15 narradores en 59 capítulos.
1. EL GRAN GATSBY, Francis Scott Fitzgerald, 1925.

Nick Carraway deja el Medio Oeste y llega a Nueva York en la primavera de 1922, una época de relajamiento moral y contrabando, en la que la bolsa sube como la espuma. Nick, que busca su propia versión del sueño americano, tiene como vecino a un misterioso millonario, Jay Gatsby, muy popular por sus impresionantes fiestas. Al otro lado de la bahía viven Daisy y su mujeriego marido, Tom Buchanan. La historia se desarrolla en Nueva York y Long Island en los años 20 del pasado siglo y retrata de una manera brillante esos locos años de las fiestas, el jazz y el desenfreno previos a la Gran Depresión.